¿Qué es?
Es una enfermedad viral transmitida por la picadura
del mosquito Aedes aegypti. Cuando el mosquito se alimenta con
sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les
transmite esta enfermedad. El contagio solo se produce por la picadura de los
mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de
la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas
pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas son:
Fiebre acompañada de uno o más de los siguientes
síntomas:
Dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de
articulaciones
Náuseas y vómitos
Cansancio intenso
Aparición de manchas en la piel
Picazón y/o sangrado de nariz y encías
Ante estos síntomas se debe acudir al centro de
salud de inmediato para recibir el tratamiento adecuado.
IMPORTANTE: Ante síntomas de dengue, no te
automediques.
No tomes aspirinas, ibuprofeno, ni te apliques
medicamentos inyectables. Lo más conveniente es que consultes al médico para
que él te indique la medicación adecuada.
¿Cuál es el tratamiento?
No hay vacuna ni tratamiento específico para el
dengue. Por ello, el tratamiento es fundamentalmente sintomático. A las
personas infectadas se les recomienda tomar abundante agua para reponer
líquidos y realizar control y seguimiento médico diarios.
¿Cómo puede prevenirse?
Como no existen vacunas que prevengan el dengue ni
medicamentos que lo curen, la medida más importante de prevención es la
eliminación de todos los criaderos de mosquitos, es decir, de todos los
recipientes que contienen agua tanto en el interior de las casas como en sus
alrededores.
Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría
no son de utilidad (latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico y lona,
bidones cortados). Estos recipientes deben ser eliminados.
Si los recipientes no pueden eliminarse porque se
usan de modo frecuente, debe evitarse el acceso del mosquito a su interior
(tapando tanques, aljibes y/o cisternas) o evitando que acumulen agua, dándolos
vuelta (baldes, palanganas, tambores) o vaciándolos y cepillando frecuentemente
(portamacetas, bebederos), o poniendo los mismos al resguardo bajo techo
(botellas retornables).
La fumigación no es suficiente para eliminar el
mosquito
La aplicación de insecticidas es una medida de
control destinada a eliminar a los mosquitos adultos, pero no es útil para
eliminar los huevos ni las larvas. Su implementación debe ser evaluada por las
autoridades sanitarias ya que no se recomienda en momentos de emergencia
sanitaria, cuando se detectan casos con sospecha de dengue, y siempre debe ser
acompañada por acciones de control y eliminación de todos los recipientes
que acumulan y puedan acumular agua en las casas y espacios públicos.
¿Cómo podemos prevenir el dengue?
Eliminando todos los recipientes en desuso que
puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos).
Dando vuelta los objetos que se encuentran en el
exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores,
botellas).
Cambiando el agua de bebederos de animales,
colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la
casa, cada 3 días. Recordá frotar las paredes de los recipientes con una
esponja o cepillo a fin de desprender los huevos del mosquito que puedan estar
adheridos.
Rellenando los floreros y portamacetas con arena
húmeda.












